LA HISTORIA DE LA COLEGIATA
Publicación: Programa de Ferias y Fiestas de Calatayud. Septiembre 2022
Editado por: Ayuntamiento de Calatayud
Cuenta la tradición que en el año 1120, tras la capitulación de la ciudad de Calatayud ante el monarca aragonés Alfonso I el Batallador, la mezquita mayor se purificó y consagró como iglesia bajo título de Santa María (1). Una tradición secular que ha sido avalada por la aparición de los restos de un edificio islámico de carácter público y notables dimensiones bajo el ábside de la actual Colegiata. Este hallazgo corrobora las hipótesis esbozadas por algunos estudiosos, entre los que destaca el bilbilitano Agustín San Miguel Mateo, quien ya había planteado la sugerente idea de que la planta del templo y una parte del claustro se alzan sobre los restos de un antiguo edificio islámico de época califal.
Citada en la bula del Papa Lucio II (1144-1145) como Santa María de la Mediavilla (2), en noviembre de 1249 el arzobispo de Tarragona y los obispos de Valencia y Tarazona consagraron un nuevo templo, románico, de tres ábsides de piedra y nave de ladrillo en el solar donde se alza el templo actual. En el siglo XIV, como consecuencia de la devastadora Guerra de los dos Pedros (1356-1369), es probable que la fábrica románica del edificio quedase dañada, de manera que a lo largo de las últimas décadas de esa centuria y las primeras del XV fue preciso reconstruirla, quizá bajo el patrocinio del papa Luna y la batuta de su maestro de obras, Mahoma Ramí, siguiendo principios constructivos y estilemas decorativos enmarcados en la tradición mudéjar. Los elementos que aún se conservan de este periodo son el claustro y los cuerpos bajos del ábside y la torre, que fueron significados por la UNESCO en su Lista del Patrimonio Mundial el 14 de diciembre de 2001.
Desde la Edad Media fueron numerosos los intentos del concejo y los cabildos bilbilitanos para convertir la ciudad en una sede episcopal. Algo que nunca ocurrió, pues en lugar de catedral, la ciudad contó con tres colegiatas: el actual Santuario de la Virgen de la Peña, la entonces Colegiata y hoy Basílica del Santo Sepulcro y la Real e Insigne Colegiata de Santa María.
Hacia 1592 el concejo de Calatayud, con el apoyo del obispo Pedro Cerbuna, intentó unificar los tres cabildos en uno solo con el fin de que Santa María albergase una sede episcopal.
La Peña y Santa María unieron sus propiedades y rentas, de modo que el renovado y poderoso cabildo de la Colegiata de Santa María, en el cambio de centuria, comenzó a levantar un nuevo y flamante templo. Estas obras tuvieron el respaldo de fray Diego de Yepes, antiguo prior del monasterio de San Jerónimo el Real de El Escorial (entre 1591 y 1594) y por entonces obispo de Tarazona (entre 1599 y 1613).
Por su parte el capítulo de canónigos del Santo Sepulcro no solo rechazó la unificación, sino que se protegió emulando al de Santa María embarcándose, hacia 1607, en la construcción de la actual basílica.
Detrás de estos dos espectaculares edificios, de marcado corte escurialense, que se inscriben dentro de la corriente de renovación clasicista que triunfaba a finales del siglo XVI en la arquitectura religiosa de Aragón, no solo hay que buscar la mano de fray Diego de Yepes, sino también la de maestros de obras como Gaspar Santibáñez Salcedo o de Villaverde y Francisco de Aguirre, que plasmaron en estas obras y en la desaparecida iglesia del convento las madres dominicas el nuevo lenguaje artístico acuñado en Roma a mediados de siglo XVI en torno a la obra de Miguel Ángel y su coetáneo Jacopo Barozzi da Vignola, introducido en España por Juan Bautista de Toledo y depurado en el Escorial por Juan de Herrera.
El templo es una iglesia de planta de salón o hallenkirche, de tres naves de igual altura, aunque la central casi dobla en anchura a las laterales. A estas se abren doce capillas, incluida la mayor, entre contrafuertes. Cuenta con crucero levemente acusado en planta y cubierto con una cúpula sobre pechinas, en las que aparecen, en tondos de madera tallada y dorada, los Cuatro Evangelistas. La cúpula dispone de tambor, abierto por ocho ventanas decoradas con dobles pilastras de orden dórico que alternan con otras tantas hornacinas con santos de bulto redondo de madera policromada representando a San Pedro, San Pablo, San José, San Gaudioso, San Vicente Mártir, San Lorenzo, San Prudencio y San Millán.
(1) – Todo este texto es fruto de la investigación sobre la historia y el patrimonio de Santa María que se ha plasmado en infinidad de trabajos de investigación. Desde los más antiguos a los más modernos caben destacar los de Mariano del Cos y Felipe EyARalar, Glorias de Calatayud y su antiguo partido, edición facsímil Calatayud, Centro de Estudios Bilbilitanos e Institución «Fernando el Católico», 1988; Vicente de la FUENTE, «Portada de la iglesia de Santa María de Calatayud», Semanario Pintoresco Español, (Madrid, 30-IV-1843), pp. 137-139; Santiago AMADA SANZ, «Estudio histórico-artístico de la portada y puertas de la Colegiata de Sta. María de Calatayud», Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, LI, (Madrid, 1947), pp. 177-209; Francisco ABBAD RÍOS, Catálogo Monumental de España. Zaragoza, Madrid, Instituto Diego Velázquez del C.S.I.C., 1957; Gonzalo M. BORRÁS GUALIS y Germán LÓPEZ SAMPEDRO, Guía monumental y artística de Calatayud, Madrid, Dirección General del Patrimonio Artístico y Cultural, 1975; Gonzalo M. BORRÁS GUALIS, «Historia constructiva», en La Colegiata de Santa María de Calatayud, Zaragoza, Grupo Vestigium, Universidad de Zaragoza y Gobierno de Aragón, 2007, pp. 15-27, y p. 35; Javier IBÁÑEZ FERNÁNDEZ y Fernando ALEGRE ARBUÉS, Documentos para la historia de la Colegiata de Santa María de Calatayud, Calatayud, Centro de Estudios Bilbilitanos e Institución «Fernando el Católico», 2012; Jesús CRIADO MAINAR., La escultura romanista en la Comarca de la Comunidad de Calatayud y su área de influencia, Calatayud, Centro de Estudios Bilbilitanos e Institución «Fernando el Católico», 2013; Herbert GONZÁLEZ ZYMLA y Diego PRIETO LÓPEZ, «La colegiata de Santa María», en Calatayud. Historia, arte, arquitectura y urbanismo Una guía para salvaguardar la ciudad, Calatayud, Centro de Estudios Bilbilitanos e Institución «Fernando el Católico», 2019, pp. 98-129.
(2) – José Luis CORRAL LA FUENTE, La Comunidad de aldeas de Calatayud en la Edad Media, Calatayud, Centro de Estudios Bilbilitanos, Institución «Fernando el Católico» y Comarca de la Comunidad de Calatayud, 2012.
