EL MUSEO DE LA COLEGIATA
Ocupa las cuatro crujías del claustro mudéjar, además la antigua sala capitular y una capilla barroca, conocida también como sala capitular nueva construida en el mismo claustro, en el patio central, con acceso desde la panda este.
La entrada al museo se realiza de manera independiente desde la calle Amparados, aunque la conexión principal entre la iglesia y el claustro se encuentra en la crujía sur, donde existe un vestíbulo con escalinata abovedado en crucería, con una significativa clave, y dotado de un interesante tímpano decorado con yeserías mudéjares.
El actual museo fue inaugurado en 2006, aprovechando la infraestructura creada para la exposición Mater Purissima. La Inmaculada Concepción en el arte de la Diócesis de Tarazona, a causa de la cual se llevó a cabo la restauración de gran número de piezas ahora expuestas.
El espacio fue concebido como una exposición permanente de piezas destacadas del patrimonio mueble de la colegiata. Contiene elementos tan destacados como el conjunto de pintura gótica, expuesto en la sala capitular vieja, a la que se accede por una amplia portada en arco apuntado, entre dos ventanas geminadas, todo ello de alabastro; la rica orfebrería que conserva el templo, que se muestra en su mayor parte en la sala capitular nueva, una interesante colección de esculturas y pinturas que abarcan desde el románico al barroco y una importante muestra de manuscritos de época medieval, libros corales y distintos documentos. De modo provisional, se exponen distintas obras de las localidades del arciprestazgo de Calatayud.
En agosto de 2021 el museo cerró sus puertas a causa de las obras de rehabilitación del claustro hasta el mes de noviembre de 2023 que, con motivo de la exposición temporal Exemplum. Reliquias y relicarios en Aragón, recoge una muestra de distintas piezas de la Diócesis de Tarazona.
La magnífica arquitectura del claustro junto con las excelentes obras expuestas, de gran valor artístico, forman una simbiosis perfecta que hace de este conjunto un destacado museo de arte sacro, el único de la Diócesis de Tarazona.
EL CLAUSTRO DE LA INSIGNE Y REAL COLEGIATA DE SANTA MARÍA LA MAYOR DE CALATAYUD
De planta rectangular muy marcada, este claustro consta de nueve tramos en sus lados mayores y de cinco en los menores, cubriéndose cada uno de ellos con bóvedas de crucería sencilla cuyos nervios apoyan en el lado del patio en columnitas, mientras que en el interior lo hacen sobre ménsulas de tipo geométrico, algunas con decoración figurada. Muchas de las claves
de las bóvedas están decoradas con escudos heráldicos y otros motivos geométricos, manteniéndose en algunos casos restos de su policromía original. El claustro se abre al patio central a través de arcos apuntados separados por contrafuertes, y actualmente cerrados mediante cristaleras.
Su construcción parece corresponder a los primeros años del siglo XV, conociéndose su existencia ya en 1412 cuando el caballero bilbilitano Miguel Sánchez de Algaraví donaba al cabildo de Santa María una biblioteca con destino a la fundación de una cátedra de Teología, que fue confirmada por el papa Benedicto XIII el 27 de septiembre de 1413 y que el mismo pontífice amplió con la creación en 1415 del Estudio General de Calatayud, dotado con once cátedras.
A lo largo del tiempo ha sido objeto de numerosas y necesarias intervenciones arquitectónicas correspondiendo algunas a los primeros años del siglo XXI, poco antes de su adecuación como museo, y las últimas finalizadas en marzo de 2023.
El 14 de diciembre de 2001 la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad las partes mudéjares de esta colegiata de Santa María de Calatayud: el ábside, el claustro y la torre.




















