Patrimonio Mundial de la UNESCO
Helsinki. Diciembre de 2001
En su XXV Sesión, celebrada en Helsinki del 11 al 16 de diciembre de 2001, el Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO aprobó la inscripción de la Arquitectura Mudéjar de Aragón en la Lista del Patrimonio Mundial, por ampliación de la que ostentaba desde 1986 la Arquitectura Mudéjar de Teruel. De entre la lista de los 157 monumentos de la candidatura aragonesa, el Acta de la sesión (pág. 48) subraya el valor ejemplificador de los siguientes: 1. Ábside, claustro y torre de la colegiata de Santa María, de Calatayud; 2. Iglesia parroquial de Santa Tecla, de Cervera de la Cañada; 3. Iglesia de Santa María, de Tobed; 4. Restos mudéjares del palacio de la Aljafería, de Zaragoza; 5. Torre e iglesia parroquial de San Pablo, de Zaragoza; 6. Ábside, parroquieta y cimborrio de La Seo, de Zaragoza. Culminaba felizmente así el proyecto impulsado desde octubre de 1999 por el Departamento de Cultura y Turismo del Gobierno de Aragón.
Para los bilbilitanos y para los historiadores del arte, el significado y la belleza de la colegiata de Santa María la Mayor va más allá de su fábrica mudéjar, para incluir a la totalidad de sus elementos constructivos y decorativos, no siendo precisamente poco relevantes tanto las supervivencias del gótico flamígero, cuanto las influencias de un Renacimiento tan italianizante como refinado en muchos casos y, muy especialmente, el espléndido retablo en alabastro de Fuentes de Jiloca en que se resuelve la bellísima portada plateresca.
Todos esos valores la habían hecho ya acreedora de la declaración de Monumento Nacional, acordada por Real Orden de 14 de junio de 1884, del Ministerio de Fomento. En el informe de D. Vicente de la Fuente que obra en el expediente se puede leer:
«Son muy notables en ella, su hermosa torre, el altar mayor, que tiene trasparente en el centro, al estilo de las catedrales de Aragón; el retablo plateresco de la capilla de Santa María la Blanca; la puerta gótica de salida al claustro, obra que se cree ser del Papa Luna [Benedicto XIII], y sobre todo la portada plateresca, cuya restauración se desea, por ser una de las más preciadas joyas de aquel género en España.
» La torre, toda de ladrillo, es una de las más bellas y esbeltas de España y aun de mejor gusto que la torre nueva de Zaragoza, y por la variedad y belleza de sus ricas labores de estilo mudéjar puede ser mirada como uno de los mejores modelos en su género».
Lista del Patrimonio Mundial
Pero lo que llevó a la UNESCO a inscribirla en la selecta Lista del Patrimonio Mundial, de acuerdo con la Convención sobre Protección del Patrimonio Mundial Natural y Cultural aprobada en 1972, fue, ante todo, el valor verdaderamente excepcional para la humanidad —outstanding value to humanity— de sus elementos arquitectónicos mudéjares, expresamente citados en el Acta de la sesión: “el ábside, el claustro y la torre”; valor excepcional en cuya apreciación hay que ver asimismo una connotación de irreemplazabilidad como expresión máxima del carácter único e irrepetible del monumento.
La columna vertebral de la argumentación defendida por el Gobierno de Aragón en la candidatura era esta: la excepcionalidad de aquel arte practicado por los mudéjares (del árabe hispánico mudáǧǧan, y este del árabe clásico mudaǧǧan, “domado”, nos dice la Real Academia Española; es decir, “aquellos a quienes se ha permitido permanecer en territorio cristiano tras la Reconquista”), residía tanto en la satisfactoria resolución de los problemas constructivos con el uso de materiales de fácil obtención y bajo coste (la arcilla), que permite además una gran plasticidad gracias a su manejo por una mano de obra de alarifes altamente cualificados, cuanto en la versatilidad y capacidad de adaptación para convivir con otros estilos —el gótico, desde luego—, en lo que es una muestra sin par de arte verdaderamente abierto. Y si tenía en la arquitectura una de sus manifestaciones más conocidas, no brillaba menos en otras como la pintura, la carpintería, la orfebrería, la yesería o la industria textil, por no hablar de la música, la danza o la gastronomía.
En el texto que acompaña a la Inscripción, la UNESCO hizo suyos los argumentos defendidos por el Departamento de Cultura y Turismo al presentar la candidatura aragonesa. Cabe destacar los siguientes:
«El desarrollo del arte Mudéjar en Aragón fue el resultado de particulares condiciones políticas, sociales y culturales en España después de la Reconquista; una coexistencia de las sociedades islámica y cristiana desde el siglo XII hasta el XVII. Este arte contiene influencias islámicas y de varios estilos europeos que se desarrollaron durante ese mismo período, particularmente el gótico. Se caracteriza por un extraordinario refinamiento y un uso creativo del ladrillo y de la cerámica vidriada en la arquitectura, especialmente en las torres campanario.
» Por las soluciones formales adoptadas y las técnicas y materiales de construcción empleados, la arquitectura mudéjar de Aragón es un legado específico y extraordinario, así como un vivo reflejo de un momento de la historia en el que florecieron juntas en suelo aragonés tres culturas con raíces muy diferentes. Motivos decorativos de una gran variedad de tradiciones se pueden apreciar en los diez monumentos que componen el conjunto: grecorromana, bizantina, sasánida, seleúcida, bereber y visigoda entre otras. Así, podemos identificar en estos monumentos aragoneses las molduras en forma de rombo (sebqa), estrellas, frisos de ladrillos angulares y entrelazados, flechas, arcos lobulados y acanalados, así como elementos de construcción característicos del arte islámico como los alfices, aleros decorados (rafes), y celosías. Otras estructuras empleadas incluyen minaretes de estilo almohade para los campanarios, techumbres de armaduras de par y nudillo, y alfarjes de estilo Moamar para determinados espacios. Los materiales utilizados, muy variados en Aragón, eran propios del arte islámico: ladrillo, cerámica, yeso y madera; materiales, todos, que por lo general no son muy duraderos en el tiempo. Su utilización sigue la filosofía islámica de que todo es transitorio y efímero, excepto Alá, el único ser que existe eternamente».
El texto de la Inscripción hace hincapié en la condición de nuestro monumento como «ejemplo irreemplazable de un tipo de construcción arquitectónica, conjunto tecnológico o paisaje ilustrativa de una etapa significativa de la historia de la humanidad», según reza el Criterio IV de los aprobados en la Convención de 1972, antes referida:
«La Arquitectura Mudéjar de Aragón es un ejemplo eminentemente representativo de un tipo de construcción con una tecnología única desarrollada a lo largo de varios siglos (XII al XVII) gracias a la convivencia de culturas y la combinación de formas y métodos de construcción empleados por cristianos, musulmanes y judíos, a través del intercambio de sus conocimientos y experiencias. Expresa la evolución de las técnicas constructivas mudéjares tanto en términos estructurales como formales y simboliza la integración de diversas formas artísticas (arquitectura, cerámica, xilografía y pintura) como proceso estético de aproximación a la belleza».
Integridad
«La arquitectura mudéjar se desarrolló en un período de tiempo concreto que abarcó desde la decisión que permitió la permanencia de los mudéjares en el Reino de Aragón en el siglo XII hasta su expulsión definitiva a principios del XVII. Las formas arquitectónicas y el carácter unitario de la tradición mudéjar como realidad histórica y cultural se sirven de una amplia gama de técnicas: pintura, yesería, ornamentación en plata y oro, ebanistería y cerámica se conservan dentro de los componentes inscritos.
» Los factores históricos y sociales del siglo XVII provocaron el declive de la tradición mudéjar y su sustitución por otras corrientes artísticas como el Renacimiento y el Barroco. Muchos aspectos de esta forma artística genuinamente aragonesa sobrevivieron desde el siglo XVIII hasta nuestros días, dando lugar a un nuevo estilo artístico llamado Neomudéjar. Los nueve edificios religiosos todavía están en uso hoy en día, por lo que se han mantenido y restaurado en un excelente estado de conservación (…) Por lo tanto, las disposiciones en los planes de protección y restauración son cruciales para garantizar una adecuada conservación. Además, las partes componentes deben considerarse en relación con el entorno circundante construido. La aplicación de las medidas normativas que se han incluido en las respectivas leyes de patrimonio cultural y urbanismo será fundamental para garantizar que la relación entre los monumentos y su entorno histórico se mantenga en el futuro».
Autenticidad
«El arte mudéjar es el único estilo propio de España por su particular trayectoria histórica. Las particulares formas adoptadas y las excepcionales técnicas y materiales de construcción empleados son prueba de las características propias de la arquitectura mudéjar de Aragón.
» La decoración de estos monumentos representa una documentación más del arte mudéjar aragonés, pues la gran mayoría de las cubiertas mudéjares aragonesas que se conservan está adornada con pinturas. Esta decoración presenta los habituales motivos heráldicos y geométricos, así como plantas, animales y escenas narrativas de la vida cotidiana durante la Baja Edad Media».
(…)
«Estos documentos contienen también gran cantidad de términos del árabe que sobreviven en el idioma castellano (español), y son un testimonio más de su autenticidad en un contexto histórico multicultural. En las iglesias de Cervera de la Cañada y Tobed se registró información en los propios monumentos. En estos casos, los maestros encargados de su construcción dejaron constancia de su trabajo a través de dos inscripciones, una tallada y otra pintada, ambas en las paredes interiores de estos templos.
» La arquitectura mudéjar se reconoce hoy como una forma de arte por derecho propio. Está representado por una serie de monumentos históricos que se han conservado en gran parte tanto por los trabajos de restauración llevados a cabo, que han permitido preservar los materiales al hacer uso de técnicas apropiadas que siguen los principios internacionalmente establecidos, cuanto por el manteniendo del uso y funciones de los edificios para los que fueron destinados. Además, su ubicación en conjuntos históricos y áreas urbanas continúa inalterada. Las zonas urbanas en las que se ubican los monumentos religiosos conservan las características de los centros religiosos y políticos dentro de sus áreas metropolitanas. (…) Estas condiciones deberán mantenerse mediante la protección adecuada del entorno en los diez componentes».
(…)
» En la actualidad, las partes integrantes del bien se administran de acuerdo con el marco normativo general para la protección y conservación de los Bienes Culturales del Patrimonio Cultural de Aragón. Dentro de ello, dos elementos clave son los informes emitidos por las Comisiones Provinciales de la Dirección de Patrimonio Cultural y la supervisión realizada por el personal técnico de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, que realiza inspecciones periódicas a los yacimientos inscritos».
(…)
El texto concluye con una serie de referencias a los compromisos contraídos por el Gobierno de Aragón en materia de investigación, formación y vigilancia, con objeto de extremar la conservación de los monumentos inscritos ahora en la Lista del Patrimonio Mundial; conservación que será tanto más viable cuanto mayor sea el grado de concienciación de la población, lo que exigirá un plan de difusión y visitas acorde con el valor excepcional para la humanidad que esta Inscripción reconoce.
Finalmente, por Orden de 22 de marzo de 2002, del Departamento de Cultura y Turismo del Gobierno de Aragón, se completó la declaración originaria de Monumento Nacional de la Colegiata de Santa María de Calatayud, aprobada por Real Orden de 14 de junio de 1884, del Ministerio de Fomento (Bien de Interés Cultural tras la aprobación de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español), procediendo ahora a su delimitación y establecimiento del correspondiente perímetro de protección, dando así cumplimiento a los compromisos con la UNESCO contraídos por la Comunidad Autónoma de Aragón tras la Inscripción de los monumentos mudéjares aragoneses en la Lista del Patrimonio Mundial.
Más información
UNESCO. World Heritage Convention: https://whc.unesco.org/es/list/378
Aragón Mudéjar: https://www.aragonmudejar.com/
